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miércoles, 19 de febrero de 2014

Bueno, llegó el día, hace dos años, no sé ni cómo ni por qué el destino decidió juntarnos, a ti y a mí, quizás sea una manera de jodernos la vida por que el amor es así o quizás sea mejor aún, y el habernos encontrado sea la manera de alcanzar la felicidad, pero eso me da igual, lo que me importa es ahora, como soy a tu lado, como me siento, y eso, perdona que te diga, pero es lo mejor de este mundo, el haberte conocido, el haberme enamorado de ti, ha sido una lección que doy las gracias a dios que haya hecho de esto, un nosotros.
La verdad, pienso que no estamos hecho el uno para el otro, que a veces tengo de matarte, pero de matarte a besos por lo tonto que eres, por la gracia que tienes y por esa sonrisa que, que quieres que te diga, pero me enamora.
No sé si serán, uno, dos o diez más los años que nos quedan juntos, pero por si acaso no nos quedan mucho más, te aseguro que voy a pasar cada día como el último, esto es parte de los dos, es un pedacito de nosotros. Y debo agradecerte todo lo que me has aportado, que no es poco, y sobre todo haberme dado los mejores dos años de mi vida.
Sinceramente, pienso que se duerme mejor a tu lado, que las pesadillas desaparecen porque tú estás conmigo, cuidándome. Pienso que los días se pasan más rápido cuando tu estás en ellos y los días que no estás se me hacen eternos.
Que tú, con tus manías y sin ellas, me encantas, que el hecho de tenerte es lo más bonito de esta vida.
No hay palabra que te defina, tal vez como obsesivo, impaciente, enfadón, jediondín,… pero aunque te diga miles de defectos, tú me enamoraste con y sin ellos. Con esa risa, con esa timidez, con esa forma de ser tan tuya, tan mía.
730 días se dicen pronto, tenemos tanto momentos buenos que recordar, que los malos los quedo atrás. Temo decir que esto se acaba, miedo de perderte, si ya lo tenía antes de tenerte, imagínate ahora.
No puedo olvidar nada de ti, ni cada cena, ni cada sorpresa, ni cada cosquilla, ni cada acaricia, no puedo olvidar esos besos, ese sabor, esa labia…
He pasado a tu lado dos años tanto duros como buenos, dicen que para que algo funcione tiene que tener sus subidas y bajadas, si no, ¿De qué servirían los momentos que te quedan sin aliento?

Así siempre, tu mío, yo tuya, para siempre, otros dos años, otros cuatro, juntos… te quiero, como el primer día o más.

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